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Parlamento Europeo insta a Francia detener expulsión de gitanos

Un histórico revés sufrió la política de seguridad de Nicolas Sarkozy tras ser aprobada por 345 votos a favor, frente a 245 en contra, una resolución del Parlamento Europeo en la que se insta a Francia a “suspender inmediatamente” la expulsión de gitanos de su territorio.

La medida que fue presentada por comunistas, ecologistas, socialistas y liberales fue rechazada de plano por el gobierno francés y si bien, carece de valor vinculante, invoca los principios de libertad  de movimiento y de residencia que cobija a todos los ciudadanos de la UE.

Por segunda vez en una semana, los legisladores arremetieron contra las repatriaciones de esta comunidad en Francia, fruto del endurecimiento de la política de seguridad del presidente Nicolas Sarkozy, que ha suscitado una controversia europea y la preocupación de la ONU y del Vaticano.

El hemiciclo, según el texto, está «muy preocupado por las medidas tomadas por las autoridades francesas así como por las autoridades de otros Estados miembros contra los gitanos (…) que contemplan su expulsión» del territorio nacional, advierte el texto.

La resolución emplaza a «suspender inmediatamente todas las expulsiones de gitanos» en Francia y en «otros países» de la UE, sin citarlos.

Más de 8.300 gitanos han sido expulsados de Francia desde el 1 de enero, mientras Alemania aprobó recientemente un acuerdo con Kosovo que abre la vía a las expulsiones, e Italia, si bien no echó del país a ningún miembro de esa comunidad, desmanteló varios campos ilegales.

El ala de centro e izquierda de la Eurocámara se impuso a los conservadores y euroescépticos, que sometieron a voto otra resolución que no condenaba la política francesa contra los gitanos y que fue rechazada por los diputados.

«El derecho de todos los ciudadanos de la Unión y de los miembros de sus familias de circular y residir libremente en toda la UE constituye un pilar de la ciudadanía europea», recordó en el texto adoptado la Eurocámara, reunida en sesión plenaria en Estrasburgo (Francia).

«Las expulsiones masivas están prohibidas» por la ley europea, al suponer una «discriminación basada en la raza o la etnia», prosigue el texto, adoptado dos días después de un encendido debate en el hemiciclo sobre la situación de los gitanos en Europa.

Para los eurodiputados, en Francia se está generando una «ola de estigmatización» y de «denigración general de los gitanos en el discurso político».

París asegura por su parte que los desmantelamientos de los campos y las repatriaciones se realizan conforme a la normativa de la Unión Europea (UE), por lo que el ministro francés de Inmigración, Eric Besson, no dudó en rechazar de plano el llamamiento de la Eurocámara.

«Quiero decir muy claramente que está descartado que Francia suspenda las expulsiones hacia los países de origen, que se trate de rumanos, búlgaros o de todo otro extranjero», declaró Besson durante una visita a Bucarest precisamente para explicar a las autoridades su política hacia los gitanos.

«El Parlamento Europeo se salió de sus prerrogativas y evidentemente no tenemos por qué someternos a una imposición política».

En cambio, su secretario de Estado para Asuntos Europeos, Pierre Lellouche, que también viajó a Bucarest, adelantó que Francia tiene previsto reclamar a las autoridades rumanas un plan de integración nacional de «urgencia» para los gitanos.

París quiere un «compromiso» de Bucarest «para integrar a los gitanos en su territorio», al estimar que esto no sucede actualmente. «Tenemos una hoja de ruta sobre la inserción de gitanos, hemos hecho propuestas, pero no avanzamos», dijo Lellouche, fustigando las «carencias» del Estado rumano.

Estrasburgo, Francia (AFP)